• ¿Qué es alteridad?

    Alteridad es la relación de diferencia entre algo o alguien y su entorno. A diferencia de la identidad, la alteridad no se enfoca en lo que nos hace únicos, sino en cómo somos diferentes de los demás. La alteridad es importante para entender cómo construimos nuestras identidades y cómo categorizamos a las personas en función de su raza, género, orientación sexual, edad, etc. La relación entre la alteridad y la identidad se ve reflejada en la relación entre mayorías y minorías, donde la mayoría impone una norma que excluye a los que se comportan de manera diferente. La alteridad puede ser una herramienta para comprender y aceptar la diversidad en lugar de discriminarla.

    Comúnmente escuchamos sobre la identidad, su desarrollo, construcción o reconocimiento cuando se busca definir la diferencia entre un individuo y sus similares. Sin embargo, este es el enfoque popular y positivista para definir la relación de similitud o igualdad entre pares. Lo cual nos dice que, comúnmente, utilizamos el término erróneo para nombrar el concepto que queremos comunicar. Cuando decimos que nuestra identidad es lo que nos hace únicos, quizá querríamos intercambiar la idea de identidad por aquella de alteridad.

    Semánticamente, alteridad es la relación de diferencia entre algo o alguien y su entorno. Es ser otro, diferente, es el principio de la diversidad. Sin embargo, no puede ser definida como simple “contraste” ya que contiene conceptos como la diferencia y otredad dentro de uno mismo. Estos conceptos son utilizados para definir separación, disimilaridad y distinción, especialmente cuando se trata de una desviación a partir de un resultado esperado. Alteridad en estos casos se contrapone a la mimesis o a la copia, dándole su connotación popular de “identidad”. Esta ambigüedad en los términos se debe a que usualmente se asignan los procesos simultáneos de construcción del sujeto solo a la identidad. Incluso a pesar de que muchos individuos se definen por lo que no son y por lo que no hacen, construyendo su posición a través de estos espacios negativos: a través de la alteridad.

    Para entender el funcionamiento de la alteridad, se puede pensar que ésta es el resultado de la proyección de ideas y valores. Se puede entender al otro como una realidad proyectada, del modo que se proyectan imágenes en una pantalla cinematográfica. También se puede entender al otro como la pantalla misma sobre la que proyectamos nuestras ideas, de este modo borrando la existencia real del otro y convirtiéndolo en un instrumento; esta es la base de la discriminación y los prejuicios ya que la identidad del tercero queda oscurecida por las fantasías que sobre ellos son proyectadas.

    Alteridad
    Ciudad de México, 2009.

    La alteridad se diluye con mayor facilidad cuando se aplica al individuo ya que el problema comienza con la necesidad de conocerse a sí mismo. Al momento en que se acepta la propia existencia, la relación entre uno y el otro se complica. Cuando uno se refiere al individuo, se debe inferir hasta qué punto se conoce, ya que este punto definirá la frontera entre uno y el otro. Todo lo que es uno es “yo” y todo lo que no sea “yo” hará referencia al otro. De ésta manera, la alteridad se ve como la proyección, habitualmente de un “ego ideal” una concepción imaginaria e inaccesible que uno se atribuye a sí mismo al desconocer los límites de sí; de uno. De acuerdo a Lacan, la formación del sujeto requiere un desdoblamiento del yo entre “yo” y “otro”. Esta reflexión acentúa la relación narcisista del sujeto con su contraparte imaginaria, el “ego ideal”. De esta manera, el subconsciente provee un ejemplo de que uno es su propio “otro” creando una tensión entre el sujeto y el ego, generando “otro” que es “yo” (Lacan, 1977).

    Además de construir “identidades” la alteridad provoca la clasificación de grupos de individuos a través de su origen étnico, sexualidad, raza, género, nivel económico, edad u otros, al marcar las diferencias entre los elementos de esos grupos (que comparten rasgos y por extensión identidades). Socialmente, esto se produce entendiendo al otro como una pantalla sobre la cual se reflejan estereotipos o “marcadores de identidad”, por consiguiente la identificación social, así como las formas nocivas: estereotipificación y discriminación por raza, género u otros; son el resultado de la organización de la sociedad a través de la alteridad e identidad, en torno a los principios de inclusión y exclusión.

    Estos principios pueden notarse claramente en la relación entre mayorías y minorías dentro de la sociedad. Dentro de éste tipo de relación, el entorno suele estar construido de acuerdo a las ideas de una mayoría. Este entorno se le impone a las minorías, las cuales se comportan de un modo distinto a la norma esperada. Pero la noción de norma requiere una desigualdad de poder en la que aquellos que lo poseen crean la normatividad, conduciendo así a la exclusión del otro que, debido a sus factores constitutivos diferentes, se comporta de un modo diverso a la norma, promoviendo que la mayoría, al notar la desviación de su comportamiento con respecto a la norma, marque los modos de ésta minoría como anormales. Desde ésta perspectiva, el otro es la pantalla sobre la cual la mayoría puede proyectar sus percepciones y definiciones del otro, de tal manera que puedan definirse a sí mismos en contra de éstos. Al definir así la alteridad, no se promueve la transmisión ni el discurso. El otro es el espacio sobre el que la mayoría expresa su identidad a costa de las minorías sometidas a los estándares y normatividades creados por la mayoría y que éstos tendrán que usar para entender su propia identidad como el resultado de la comprensión de su diferencia con respecto a la normalidad de la mayoría.

    Daniel Sellek

    Alteridad es entonces el espacio negativo en torno a un, todo lo que define al “yo” por diferencia y junto a la identidad construye la percepción de uno mismo.

    Lacan, J. (1977). The Mirror Stage as Formative of the Function of the I as Revealed in Psychoanalytic Experience. En A. Sheridan, Écrits: A Selection. New York: W.W. Norton and Company.

  • La identidad de Sofía
    Imagen: Zapatero en Banishora. Sofía, Bulgaria. 2013.

    Banishora, microcosmos de la capital del país, cuenta con centros de negocios, grandes comercios, viviendas socialistas, casas antiguas, áreas industriales y abundantes edificios de departamentos postcomunistas. También muestra una gran dinámica en la generación de pequeños negocios que abren sus puertas frente a las calles de la comunidad buscando una oportunidad para obtener ingresos en la difícil economía que la región está sufriendo. Empresarios que van desde sastres hasta los típicos tenderos, instalan sus diversas propuestas en las diferentes zonas de la región. Sin embargo, al cabo de algunos meses, las expectativas no se cumplen y los locales se vacían esperando a que el siguiente emprendedor venga a intentar encontrar la fórmula para mantener abierto su negocio en Banishora.

    En palabras del profesor en ciencias políticas de la Universidad de Montreal, Simeón Mitropolitski, la sociedad búlgara no acepta la individualidad (Mitropolitski, 1996). Puede que la aseveración haya sido hecha hace casi veinte años, sin embargo la situación no ha cambiado. Las personas siguen vistiéndose en azul y negro como si fuese su uniforme y los negocios siguen abriendo sin pretender establecer su posición en el mercado. Puede ser que Bulgaria no sea ya un país comunista pero sus habitantes siguen compartiendo una identidad comunitaria.

    El reflejo de ésta ideología en el comportamiento de los pequeños empresarios de la región es la poca importancia que se le da a la creación de una marca como identificador de su empresa. Es común encontrarse con locales identificados únicamente con el servicio o producto ofrecido. Esto es una característica notable de la cultura local en la que no se encuentran ejemplos de pequeños comerciantes que puedan darle su nombre a la empresa como en los tradicionales casos de “Abarrotes Pérez”  “Vulcanizadora Ramírez” por mencionar aplicaciones típicas.

    Este comportamiento tiene un efecto negativo; el mercado hacia el cual están dirigidos no tiene elementos para diferenciar claramente los servicios prestados. Se utiliza la ubicación del local como identificador pero la escasa relación entre este y el producto o servicio prestado no suelen apoyar las estrategias de los emprendedores propietarios de los locales. Es por esto que es común ver a los pequeños negocios desaparecer del lugar donde se encuentran solo para que un nuevo aventurero entre al local para intentar tener éxito con una nueva propuesta sin rostro.

    Por esto, el tendero de la esquina dio lugar a una sastrería que después volvió a convertirse en tienda cuya oferta se basaba en la venta de frituras y cerveza, la misma que al cerrar se convirtió en cerrajería y actualmente a un taller de reparación de cafeteras. Puede ser que los dueños sean los mismos, es posible que estén probando alternativas para identificar la que mejor funcione en la zona. Es difícil saberlo, sin un identificador al exterior de su puerta, cualquier cosa que suceda dentro del local es igual a la que podría suceder dentro de otro.

    Daniel Sellek

    Fuentes

    Mitropolitski, S. (1996). Living in Bulgaria: What you should look out for. Obtenido de Escape Artist: Balkans Index: http://www.escapeartist.com/efam/45/Living_in_Bulgaria.html

  • La función de la comunicación
    Imagen: Participación de los medios de comunicación en las protestas de Europa del Este. Septiembre 19, 2013. Sofía, Bulgaria.

    En sociología, el funcionalismo es un enfoque que se caracteriza por definir las actividades humanas de acuerdo a su utilidad para obtener y mantener el orden de la comunidad. Dentro de esta perspectiva, las instituciones son solo medios para satisfacer las necesidades biológicas y culturales y están definidas por el cumplimiento de alguna función social. De esta manera, los funcionalistas centraron el estudio de la comunicación en el papel que los medios masivos cumplían dentro de la sociedad.

    Los medios de comunicación masiva sirven diversos propósitos en la sociedad. Los cinco elementos que los teóricos han utilizado para definir las funciones que ésta cumple dentro de la comunidad son: vigilancia, correlación, transmisión, entretenimiento y movilización. Vigilancia significa que los medios proveen noticias e información, correlación significa que los medios presentan la información después de haberla seleccionado, interpretado y criticado. La función de transmisión cultural significa que los medios reflejan las creencias valores y normas de la sociedad que la crea y a la que va dirigida. Los medios de comunicación también brindan entretenimiento al proveer un escape de las actividades de la vida diaria. Movilización se refiere a la función de los medios de promover los intereses de la sociedad, esto se acentúa durante los tiempos de crisis.

    Esta teoría asume que los humanos tienen un margen limitado de decisión con respecto a los medios de comunicación. Al utilizarlos, pueden aprovecharlos para el desarrollo de diversas funciones, pero tienen que usarlos para algo. El público puede decidir que leer, escuchar o ver por cualquier variedad de razones, incluso para simplemente llenar el silencio de la habitación, pero esos actos nunca ocurren de modo involuntario, solo hay que pensar en aquello que cambian de canal solo por “no ver eso”.

    Solo queda preguntarse si la teoría sigue siendo válida para la actualidad. El cambio en los modos en que las personas se comunican ha modificado el papel que los medios masivos tenían cuando se originó esta forma de pensamiento. Es claro que las funciones siguen siendo las mismas pero, la generación de información y el modo de transmitirla han cambiado radicalmente en los últimos veinte años. Dentro de esta perspectiva cabría hacerle modificaciones a la teoría o, quizá, ¿habría que repensar el modo en que los medios masivos de comunicación sirven a la comunidad?

    Daniel Sellek

  • Cuando nos referimos al cambio climático la mayoría de las personas piensa en la contaminación como en el aumento de temperatura y que por lo tanto es culpa del ser humano que el mundo tenga estos cambios en la temperatura y que el clima en el mundo que conocemos casi no ha tenido cambios, pero si se estudia la historia del clima en la tierra nos encontramos con que ha tenido diversos cambios y también tan extremos que llegaron a ser devastadores tanto que dieron lugar a extinciones masivas de especies.

    Los estudios modernos demuestran que el clima es algo muy complejo que depende de varios factores (vulcanismo, el constante movimiento de las masas oceánicas y continentales) y también contribuye el factor humano.

    Todos conocemos los dos movimientos que tiene el planeta: de rotación que genera día y la noche y el de traslación que genera las estaciones pero aparte de estos dos movimientos existen mas movimientos que no son tan notorios ya que duran miles de años, estos cambios ya se habían «descubierto» pero fue Milankovitch quien uso un modelo matemático que hay movimientos que alteran el clima del planeta y estos son los tres movimientos:

    Precesión de equinoccios

    Este movimiento es el cambio de dirección del eje de la tierra y ocurre cada 22,000 años.

    Cambio en la excentricidad de la orbita

    La orbita del planeta pasa de ser casi circular a un elipse bastante marcado en ciclos de 100,000 a 400,000 años.

    Cambio en la oblicuidad del eje

    Es la inclinación del eje del planeta, el angulo de inclinación varia de 21,5 grados y 24,5 grados (en este momento se está en 23,5 grados), en periodos de 41,000 años. Este movimiento determina la intensidad de las estaciones del año.

    secciones temporales
    El preludio, inicio y progresión de la actual era glacial es mostrado en seis secciones temporales de cambio de temperatura (180 Mio yr, 800 kyr, 150 kyr, 18 kyr, 1 kyr, 120 yr).
  • Cirílico. Escritura al borde de la política.
    Imagen: Pirot, Serbia. 2013.
    Evangelio de Andokrinovo (s.XV),
    Escrito en antiguo eslavo eclesiástico, utilizando el alfabeto cirílico.

    A través de las malas películas de los años ochenta del siglo pasado, cuyos temas usualmente giran en torno a Estados Unidos combatiendo a una entidad maligna conocida entonces como Unión Soviética, muchos han tenido contacto (al menos visual) con el sistema de escritura cirílico. Es esta limitada exposición lo que crea mitos y dudas en torno al alfabeto. Para iniciar, no es “el alfabeto ruso” aunque ciertamente la unión soviética ayudó a su expansión. Esto también significa que no se utiliza únicamente para escribir ruso. Más de sesenta lenguajes usan el sistema, desde Europa central hasta Mongolia diversas etnias y sistemas políticos se comunican utilizando este sistema que ha sobrevivido la expansión de la escritura latina desde hace más de diez siglos.

    La creación del alfabeto cirílico siempre estuvo involucrada con motivos políticos, por intereses expansionistas y diversas formas de entender el cristianismo; todo esto se nota desde el inicio de su historia, en el año 862, cuando el príncipe Rastislav de Gran Moravia (aproximadamente ubicada en los actuales territorios de Eslovaquia y la República Checa), solicitó al emperador bizantino Miguel III, obispos y maestros que pudiera educar a su pueblo en lengua eslava. La razón para hacer esto es que, a pesar de que la Gran Moravia ya se había convertido al cristianismo, querían distanciarse de los francos a cuyo rey el príncipe había jurado lealtad, a falta de una mejor opción para la supervivencia de su pueblo. Miguel II respondió y envió a Constantino (Cirilo) y Metodio, dos tesalonicenses que habían aprendido la lengua eslava que se hablaba en su ciudad, Tesalónica, un puerto griego, que debido a su cercanía al imperio búlgaro, contaba entre sus habitantes a muchos eslavos. De éstos, los hermanos Cirilo y Metodio, aprendieron su variante de la lengua eslava.

    Al año siguiente, los hermanos llegaron a Moravia con un grupo de discípulos y comenzaron a educar y a dar misa en lengua eslava. Sin embargo, no satisfecho con simplemente hacer su trabajo, Constantino diseñó un sistema de escritura con el cual pudiese traducir los textos griegos y latinos con mayor facilidad a la lengua eslava. De esta manera surgió el alfabeto glagolítico, un sistema de escritura diseñado para favorecer la expresión gráfica del idioma eslavo.

    Cuatro años después, en 867, el papa Nicolás I invito a los hermanos a Roma. Su labor había sido polémica ya que había obispos que reclamaban el control eclesiástico sobre el territorio en el que trabajaban. Llegaron al año siguiente cuando Nicolás I había ya muerto. Fueron recibidos por Adriano II quien autorizó el uso de la liturgia eslava. Además, en esa visita los hermanos fueron ordenados sacerdotes. Al año siguiente Constantino muere, con el paso del tiempo y debido a las perdidas y malentendidos en traducciones, será mejor conocido como Cirilo.

    Metodio continuó su labor, en su nuevo papel de Arzobispo de Gran Moravia, Panonia y Serbia, lo cual de nuevo creó problemas con los francos que pretendían el poder de la zona y a diversas ambigüedades en la ley eclesiástica que no tiene sentido revisar en este momento. Debido a esto, Metodio pasó dos años y medio como prisionero en Ellwagen hasta que el papa Juan VIII obtuvo su liberación y reinstauración en su cargo. Hasta el final de sus años, el papa apoyó a Metodio frente a la expansión del poder de los francos, es por esto que a la muerte de Juan VIII en diciembre del año 882, Metodio de nuevo se encuentra en problemas y renueva su contacto con el emperador bizantino.

    Metodio murió en el año 885 complicando la existencia del sistema que había construido junto con su hermano. Antes de fallecer, Metodio había designado a Gorazd, un eslavo, como su sucesor; sin embargo este deseo no fue reconocido por el papa, Esteban V, quien en su lugar puso a un Suabio y junto con su decisión, también prohibió el uso de la liturgia eslava. Los discípulos de Cirilo y Metodio fueron expulsados de Gran Moravia y huyeron hacia el sur, hacia el imperio búlgaro donde fueron bien recibidos y fueron comisionados para crear escuelas teológicas. Fue en una de éstas que, años después,  el alfabeto cirílico surgió: la escuela literaria de Preslav.

    La facilidad con que fueron aceptados los discípulos de Cirilo y Metodio en el imperio búlgaro se debe a que desde su adopción del cristianismo, en el año 865, las ceremonias eran conducidas por clero bizantino y en griego. Temiendo la influencia del imperio bizantino y su efecto dentro de sus tierras, Boris I decidió adoptar el nuevo sistema eslavo para preservar  la independencia política y la estabilidad de Bulgaria. Por esta razón, tomó la decisión de crear escuelas que enseñasen el lenguaje y sistema eslavo de escritura, siendo ubicadas las primeras dos en Pliska y Kutmichevitsa.

    Este sistema fue poco a poco sustituyendo al sistema glagolítico y posteriormente fue difundido hacia el este, hacia el Rus de Kiev, antecesor cultural de los pueblos rusos, ucranianos y bielorrusos.

    Actualmente, haciendo a un lado su asociación con terribles filmes ochenteros, el alfabeto cirílico es uno de los sistemas de escritura oficiales de la Unión Europea junto con el latino y el griego, mostrando, quizá, un momento de descanso en la batalla por reconocimiento que, este alfabeto de origen Moravo-Balcánico, ha tenido que luchar desde el inicio de su existencia.

    Daniel Sellek

  • ¿Qué es identidad?

    Imagen: Sofía, Bulgaria. 2014.

    Debido a que los conceptos de identidad y cultura suelen utilizarse indiscriminadamente, conviene delimitar sus definiciones  y su relación para describir el modo en que la identidad se construye a partir de materiales culturales.

    Identificación
    Documento de identificación del protectorado de Bohemia y Moravia.

    Sin intención de describir o brindar una definición última para cultura, podemos entender a grandes rasgos que la ésta es una red de significados entrelazados. Estos significados deben ser compartidos por el grupo o comunidad y relativamente duraderos para que puedan ser transmitidos generacionalmente.

    Sin embargo, no todos los significados forman parte de la cultura. Los significados que revisten importancia personal o local, que no se extienden o comparten más allá del punto de vista individual e idiosincrático, no construyen cultura. Entonces, aquellos significados que pueden considerarse culturales, se procesan tanto interna como externamente. Se objetivan en forma de artefactos u objetos observables, “formas culturales” y se interiorizan en forma de esquemas cognitivos o representaciones sociales.

    Desde este punto de vista, podría pensarse que todos los significados podrían encontrar algún grupo para el cual fuesen relevantes, un proceso facilitado por el intercambio cultural. Sin embargo, el concepto conocido como “hibridación cultural” (la mezcla de formas culturales pertenecientes a grupos nuevos para generar nuevas formas culturales) es una idea que solo toma en cuenta un origen relativo de las formas culturales. Sin preocuparse por sus productores, ni sus consumidores. Todas las formas culturales son híbridas desde el momento en que se ha generalizado el intercambio cultural. Más allá de los objetos híbridos, la cultura se interioriza al conferir unidad y coherencia a éstas formas “híbridas”.

    El modo en que las identidades se construyen a través de la cultura es, en palabras de Gilberto Giménez “a partir de la apropiación, por parte de los actores sociales, de determinados repertorios culturales considerados simultáneamente como diferenciadores (hacia afuera) y definidores de la propia unidad y especificidad (hacia adentro). Es decir, la identidad no es más que la cultura interiorizada por los sujetos, considerada bajo el ángulo de su función diferenciadora y contrastiva en relación con otros sujetos”. (Giménez, 2006)

    Para que estos repertorios culturales puedan ser procesados, de tal manera que se generen identidades, los actores deben estar dotados de conciencia, memoria y  psicología propias, y sólo por analogía de los actores colectivos, como son los grupos, los movimientos sociales, los partidos políticos, la comunidad nacional y, en el caso urbano, los vecindarios, los barrios,  los municipios y la ciudad en su conjunto.

    En el proceso de formación de identidad se pueden identificar cuatro etapas: identificación, individualización, imitación e interiorización. En la primera etapa, el sujeto se recrea en relación a las figuras a las cuales se siente igual, con las que comparte caracteres; produce el sentimiento de pertenencia a una identidad colectiva. En la etapa de individualización, el sujeto hace referencia a las características que lo distinguen de otros elementos del grupo e incluso miembros de otros grupos. La imitación es la reproducción consciente e inconsciente de modelos, el individuo produce elementos diferentes de acuerdo al marco social en que se encuentra. Finalmente, la interiorización permite al sujeto crear una imagen sobre sí mismo de acuerdo al juicio de la sociedad sobre él mismo. Este proceso, a pesar de estar planteado en etapas n es lineal. Se trata de un ciclo, que favorece la transformación de las identidades a través de los diferentes contextos, por lo cual podría hablarse de una “cibernética de la identidad”.

    En resumen, la identidad se define tanto por los elementos culturales que el individuo o la comunidad apropia e interioriza como por aquellos que quedan fuera de ésta. Formando de esta manera su identidad positiva (lo que es) y su identidad negativa (lo que no es).

    Daniel Sellek

    Giménez, G. (2006). La cultura como identidad y la identidad como cultura. La cultura como identidad y la identidad como cultura (págs. 1-14). México: UNAM.

  • Selfie: Guía rápida de fotografía para redes sociales.

    Desde que en 1997 se lanzó sixdegrees, el primer servicio de redes sociales con un formato que sería conocido para el usuario actual, Internet se ha llenado de autorretratos del género “brazo extendido”. Después de más de quince años el género se ha establecido gracias a la ubicuidad de las cámaras, lo que ha dado un aspecto homogéneo a las identidades de los usuarios de todas las redes sociales.

    Es por esto que vi la oportunidad de crear guías para aquellos que no son fotógrafos pero que buscan mejorar la calidad de sus imágenes, aunque las usen solo dentro de las redes sociales.

    selfie

    Daniel Sellek

  • Falacias retóricas (6 de 6)

    En la última parte de esta revisión de falacias retóricas (es recomendable ver también la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta parte), veremos aquellas del tipo que nos hacen creer que hemos sido engañados. Por nosotros mismos. En muchas ocasiones intentamos adelantarnos a los hechos sin tener completa la información necesaria. En muchas otras intentamos encontrar el origen de los eventos a través de sus efectos. Muchas veces acertamos y otras tantas más, gracias a nuestra infinita ignorancia, fracasamos. Son estos fallos de los que ahora hablaremos.

    Deducción fallida

    Evidencia anecdótica

    Desechar evidencia que se ha obtenido a través de una investigación o búsqueda sistemática y preferir las historias que “alguien cuenta”.

    “No importa lo que digan, fumar no hace daño. Mi abuelo fumaba más de cuarenta al día y vivió más allá de los noventa años.”

    Sesgo muestral

    Asumir que las características de algunos elementos aplican a todo el grupo.

    “Todos los mexicanos son bajitos, cafés y bigotones.”

    División

    Pretender que las características de un grupo aplican para cualquier miembro individual de éste.

    “Era muy lindo y todo pero terminé con él cuando me dijo que era policía. No soporto a la gente abusiva autoritaria y corrupta.”

    Diseño

    Pretender que algo que está bien diseñado o bellamente presentado es mejor o más verdadero.

    “¡Pero mira! No se habrían esforzado tanto en arreglarlo así si no fuera auténtico.”

    Falacia del jugador

    Asumir que los resultados pasados influyen sobre los resultados futuros.

    “Las últimas nueve veces esta moneda ha caído en cruz. Por eso, la siguiente vuelta es más probable que caiga en cara.”

    Generalización apresurada

    Se realiza una generalización desde una muestra pequeña y no representativa.

    “Mira como se estacionó el tipo ese. Los hombres no saben conducir.”

    Saltarse a las conclusiones

    Se genera una conclusión sin tomar en cuenta evidencias relevantes.

    “Ella quiere que su seguro le cubra los anticonceptivos. Seguro que es una fácil”

    El punto medio

    Pretender que porque dos argumentos opuestos tienen merito, la verdad se encuentra en un compromiso entre ambos.

    “Si, yo choqué tu auto pero no creo que deba pagarte. Tú quieres que yo pague el daño. Por eso creo que sería mejor que cada quien cubriese sus propios daños.”

    La falla del perfeccionista

    Pretender que la única opción posible es el éxito total. De ésta manera descartando todo lo que no sería absolutamente exitoso.

    “¿Por qué dejar de vender armas? De cualquier manera la gente se seguirá matando.”

    Relativismo

    Rechazar u argumento debido a la creencia de que la realidad es algo relativo a individuos o grupos.

    “Eso puede ser cierto para ti, pero no para mí.”

    Distribución central

    Pretender que dos elementos que comparten alguna característica son la misma cosa.

    “Los helicópteros no funcionan bajo el mar. Los humanos no pueden vivir sin soporte bajo el mar. Por ende, los helicópteros son humanos”

    Sellek Daniel

  • Materias primas del patrimonio cultural
    Imagen: Chelopek, Bulgaria. 2012.

    El patrimonio cultural material consiste de bienes cuya naturaleza intelectual puede ser intangible, sin embargo son tangibles en su sustancia. Estos bienes forman en conjunto la cultura material, misma que ha sido creada por una comunidad como medio de dar solución a sus necesidades o incluso como base para la generación de un estilo de vida.

    Juguetes
    Juguetes tradicionales. Museo Nacional Etnográfico en Budapest. Crédto: Sellek Daniel.

    A través del mundo, la geografía de la cultura material muestra gran difusión de objetos hechos a mano e industriales cuyos materiales varían de acuerdo a su disponibilidad a través del tiempo. Los más antiguos serían hechos con materiales extraídos directamente en la zona que estos fueron creados y utilizados. Al paso del tiempo, el comercio facilitaría la adquisición de otras materias para la creación de objetos más complejos, avanzando así hasta llegar al mundo actual, en el que los artículos que utilizamos diariamente son creados con elementos obtenidos de diversas partes del mundo.

    Hay varias formas de clasificar el patrimonio cultural material. Éste puede estar constituido de bienes muebles e inmuebles o  de elementos orgánicos e inorgánicos. En el primer caso, la división es evidente. Aquellas piezas que se identifiquen como elementos que conforman la identidad local de un grupo que hayan sido creados con la idea de que permanezcan eternamente en un sitio definido son bienes inmuebles. En esta categoría se encuentra la arquitectura y la escultura monumental; aunque ésta pueda fallar ya que muchas veces los monumentos son reemplazados, removidos, robados o cambian de lugar por cualquier otro motivo. Los bienes muebles son todos aquellos que por sus características físicas y simbólicas pueden llevarse de un sitio a otro sin modificar su significado, algo que no puede decirse de la arquitectura ya que, incluso al poder moverla sin alterar sus características físicas, al cambiar de sitio su significado también es alterado.

    Muchos de los objetos que se han creado (y que se siguen fabricando), son construidos utilizando materiales orgánicos. Este tipo de materiales se obtienen de plantas como el papel, la madera, textiles como el algodón el lino, y otras fibras como las que se utilizan para construir cuerdas. También se pueden obtener materiales orgánicos de origen animal como el cuero, la lana, plumas, hueso, seda marfil y otros.

    Existen también muchos elementos creados con materiales inorgánicos, de los cuales la diversidad es enorme ya que van desde los elementos relativamente puros como los objetos creados con metales como el oro o el cobre, hasta los objetos generados con materiales sintéticos de grandes moléculas como los polímeros.

    En un gran número de casos, la división del patrimonio de acuerdo a su composición puede no ser muy útil. Esto se debe a que para la construcción de un elemento, pueden utilizarse diversos tipos de materiales. Por ejemplo, pensemos en un libro. Este estará escrito sobre papel, la tinta podrá estar compuesta mayor mente por carbón o hierro, su encuadernación utilizará algún aglutinante, posiblemente con componentes de origen animal. Podrá tener una cubierta de cuero y el encuadernado podría ser reforzado con elementos metálicos.

    Libro impreso en 1651
    «Los salmos, himnos y cánticos espirituales» impreso en 1651 por Samuel Green; encuadernador John Ratcliff.

    Las mezclas de materiales en los elementos componentes del patrimonio cultural material suelen ofrecer productos interesantes y quizá novedosos en el momento en que son vistos por primera vez, sin embargo, su conservación se complica debido a que cada una de las partes que forman el elemento requiere de especiales cuidados y medios de almacenamiento distinto para preservarse en buen estado. Sería quizá más fácil desintegrar cada pieza hasta sus elementos componentes, algo que es imposible debido a que las pieza son importantes porque su valor como un todo integrado es más grande que el valor añadido de cada una de sus partes componentes.

    Daniel Sellek

  • Falacias retóricas (5 de 6)

    Después de haber pasado por las falacias que intentan manipular la mente, las emociones o el contenido del argumento, revisamos aquellas que atacan directamente al oponente para ganar el argumento. Parecería que el mundo de las falacias retóricas está lleno de personas deshonestas que intentan hacer pasar lo lógico como posible y lo falso por cierto. Sin embargo no siempre es así. En esta entrega veremos el primer tipo de falacias que ocurren cuando el que las emite no es precisamente “el más brillante de la clase”.

    Distorsión de “causa y efecto”

    Afirmar lo consecuente

    Asumir que existe solo una explicación para la observación que se está haciendo.

    “El matrimonio muchas veces produce hijos. Entonces, esa es la única razón por la que existe.”

    Lógica circular

    Se deriva una conclusión de una premisa basada en la conclusión.

    “Eliminar el derecho a la privacidad solo es relevante para aquellos con algo que ocultar. Debes tener algo que ocultar si te preocupa que eliminen el derecho a la privacidad.”

    Correlación no implica causalidad

    Pretender que dos eventos que ocurren juntos deben tener una relación de causa y efecto.

    “Los adolescentes con ropa apretada suelen abusar del alcohol. La ropa apretada promueve el alcoholismo.”

    Negación de antecedentes

    No existe una sola explicación para cualquier resultado. Así que es falso asumir la causa basada en el efecto.

    “Si vas a la universidad serás exitoso. Si no vas a la universidad no serás exitoso.”

    Ignorar una causa común

    Pretender que un evento ha causado otro, cuando otro más (que se pasa por alto) sería una causa más probable.

    “Siempre que veo botellas vacías tiradas por la carretera veo también accidentes. Seguramente los conductores se aburren e intentan atinarles. Quizá.”

    Falsa causalidad

    Pretender que porque un evento sigue a otro, también fue causado por éste.

    “Hoy, al fin, encontré casa nueva. Justo como lo predijo mi horóscopo.”

    Doble falta

    Asumir que si un error es cometido, otro error lo cancelará.

    “Todos roban dinero de la caja, no tiene nada de malo que yo también lo haga.”

    Daniel Sellek