• Museo Arqueológico de Sozopol

    La ciudad de Apollonia Póntica, conocida hoy como Sozopol en la costa sur de Bulgaria, ha sido desde hace siglos un punto de intercambio comercial importante en el Mar Negro. A pesar de que no se vean hoy grandes intercambios de mercancía en sus puertos, ésta antigua ciudad sigue ofreciendo productos tales como sol, mar y playa a los turistas que son su principal fuente de ingresos. Es por su situación actual que es difícil pensar que su pasado sea tan antiguo y distinto a lo que los turistas, principalmente de Europa del Este, ven cuando se encuentran en el sitio. Pero para eliminar dudas, la ciudad cuenta con un Museo Arqueológico en la zona histórica de la ciudad, un establecimiento que podría pensarse como un museo de sitio ya que está ubicado dentro del área más antigua del pueblo, al pie de los muros medievales y de frente a la costa que dio origen al yacimiento. Además de estar dentro del área que está siendo excavada y estudiada.

    Distribución

    La configuración física del museo es muy simple, se trata de una espiral en la cual cada sección está diferenciada por diferentes elevaciones. La parte baja corresponde a la exhibición de artefactos recuperados del lecho marino correspondientes a los fundadores griegos (siglo séptimo a.C.). El siguiente nivel, marcado por una elevación del suelo, correspondería a los desarrollos tracios. La tercera parte está en el punto más elevado del museo y está conformada de una sección de vitrinas conpequeños elementos de diversos materiales y orígenes. La última sección, bajando al segundo nivel, es una pequeña sala en la que diversas eras se reúnen. Hay elementos griegos, cristianos y musulmanes.

    Presentación

    La información al alcance es pobre. Existen algunos elementos impresos con la historia general del sitio, sin embargo no tienen una conexión directa con la muestra.

    Las zonas del museo sin exhibición, se han “rellenado” con vasijas cerámicas sin cédulas. Aunque el uso original de  estos instrumentos parece obvio, su ubicuidad podría ser aprovechada por el museo para explicar las actividades económicas  del sitio a través del tiempo.

    Dentro de las vitrinas, las piezas expuestas normalmente carecen de información. Esto podría indicar que el museo no tiene un equipo de investigación que pueda interpretar los hallazgos.

    Conservación y restauración

    Bronce, vidrio, distintos tipos de arcilla, mármol, madera, restos humanos y algunos otros materiales se encuentran dentro de los elementos exhibidos en el museo. La mayoría de los artefactos fueron creados hace más de mil años y aún así muchas de las piezas recuperadas se encuentran en buenas condiciones. Se ve, como en casi todos los museos, que cuentan con sistemas de control de humedad y temperatura, también se nota, debido a la ausencia de polvo dentro de las vitrinas, que las piezas se encuentran aisladas del flujo del viento al interior del museo. Las piezas se encuentran libres de depósitos extraños y en general se ven en buen estado. Se pueden organizar tres grupos con las piezas que han requerido restauración. En el primero se encuentran aquellas que han sido restauradas sin agregados, es decir, aquellas que se han completado con las partes originales y no se han modificado ulteriormente. El segundo grupo es de aquellas que han requerido regeneración de secciones; dentro de este grupo se ven aquellas que intentan hacer pasar la restauración como una recreación del original y aquellas que dejan en claro, por diferencia de colores materiales o texturas, cual es el área que ha sido reconstruida. El tercer grupo son aquellas piezas que requieren restauración pero no la han conseguido; usualmente son elementos grandes como algunos componentes arquitectónicos.

    Algo que me llamó la atención fue la profusión en el uso de luz natural. En algunas secciones la colección recibía iluminación solar directa. Quizá después de haber sobrevivido varios siglos bajo el mar hayan probado que el sol no es algo que les afecte, pero desde mi perspectiva e historia, esto me pareció extraño. Los encargados deberán conservación conocen su trabajo mejor que yo.

    Difusión

    A pesar de que el museo se encuentra en un área de fácil acceso y en la que habitualmente hay actividades (comparte instalaciones con el centro de cultura de la ciudad), es un recinto poco visitado. La responsabilidad de generar actividades recae en los responsables del centro de cultura, del cual depende el museo. Estos se han enfocado en atender al público turístico de la ciudad y eso se nota claramente al ir por las calles y encontrar representaciones y organizaciones de espectáculos en teatros al aire libre. Es también responsable, junto con el municipio, de la conservación de los sitios arqueológicos de la ciudad. Todo esto deja al museo en el sitio que hubiera tenido hace siglos; es un depósito de curiosidades provenientes de tiempos lejanos.

    Las posibilidades de difusión son muy limitadas, incluso si se pusiera en la prioridad más alta. El museo arqueológico se encuentra en un sitio donde viven solamente unas 5000 personas y tiene un gran flujo de visitantes únicamente durante los meses de verano. Además en este país, es común que los poblados (por pequeños que sean) tengan un museo que cuente la historia del sitio (he ido a un pueblo con menos de quinientos habitantes que contaba con su propio museo). Todo esto reunido hace ver al museo como un gasto que desembolsa el municipio para mostrar la historia de la ciudad a unos cuantos turistas extranjeros que en vez de estarse asoleando en la playa deciden revisar la historia del lugar que están visitando.

    Lo cual parece muy bien sustentado. Durante mi visita, además de mí solo había otras dos personas de habla alemana y dos platicando en ruso.

    En conclusión

    Así como hay diferentes actividades que son posibles dentro de un museo, también es cierto que hay diversas razones por las cuales estos recintos existen. Podría decirse que la curiosidad y la necesidad por saber e investigar son las mejores causas que llevan a la creación de un museo, ya que estas impulsan los conocimientos y contenidos de éste a través de los integrantes de la sociedad en la que la organización se encuentra. Pero también hay casos en los que las razones son menos claras, como en este caso. Parecería que se ha creado un museo porque es parte del equipamiento urbano. Esto es una lástima. Un sitio con tan larga historia y tantas posibilidades de descubrimiento, debería aprovechar algo más que sus turistas y sus playas .

    Daniel Sellek

  • ¿Qué es un museo?
    Imagen: Cup Noodle Museum. Yokohama, Japón. 2018.

    La definición de un museo por parte del Consejo Internacional de Museos (Estatutos del ICOM Artículo 3, Sección 1) es:

    “Un museo es una institución de carácter permanente y no lucrativo al servicio de la sociedad y su desarrollo, abierta al público que exhibe, conserva, investiga, comunica y adquiere, con fines de estudio, educación y disfrute, la evidencia material de la gente y su medio ambiente.”

    Esto define a una gran variedad de espacios y programas diferentes, no solo a los tradicionales museos que se dedican a la conservación de las obras de nuestros antepasados, sino también a formas nuevas de comunicación. Por esto sería conveniente categorizar a los museos.

    Los museos tradicionales son, como se ha dicho, los espacios donde se preservan los objetos que forman la memoria material del pasado de la comunidad a la que pertenecen. Son organizaciones creadas en torno a un tema (e.g. museos de arte pictórico, de historia militar) encargadas de exhibir artefactos de un universo apegado al nuestro pero que no nos es directamente tangible. Este tipo de museo se encarga de mostrar exhibiciones de tal manera que podamos reconstruir y comprender imaginariamente, con las pistas proporcionadas, las historias que ocurrieron en torno a los objetos mostrados (Olga Ramos, 2007).

    Probablemente éste sea el tipo de museo que primero viene a la mente cuando se menciona el concepto, lo cual no es extraño. Desde el renacimiento, los museos han sido casi como la línea profesional del coleccionismo; el lugar donde los expertos sobre el tema se encargan de elegir a los mejores representantes de la materia para transmitir, a través de una colección coherente, el estado del conocimiento de la era en la que viven. Aún muchos museos trabajan del mismo modo.

    Ahora se puede acceder a las obras y colecciones al gusto y con el tiempo que se requiera. Se pueden generar copas infinitas de las imágenes y las exhibiciones desaparecen. Cada persona con acceso a internet tiene la capacidad de sobrepasar la museografía y crear su propia narrativa al solicitar información a través de su conexión a la red. Por eso, la transmisión y la comunicación han sido las áreas mejor desarrolladas en los museos al inicio del siglo 21.

    Actualmente la individuad, el relativismo y la heterogeneidad (elementos que van en contra de la museística tradicional) son los componentes que rigen la generación de identidades; se va perdiendo la aceptación de los significados objetivos. Se vive rodeado de simulacros y objetos virtuales. Es un mundo distinto al de los antiguos coleccionistas, pero los museos se han adaptado a él.

    En la actualidad, hay museos que resguardan objetos inmateriales. Se exhiben creaciones digitales, además de performances, danzas, música y narraciones. Existen museos, como el Los Angeles Museum of Art con sistemas diseñados para crear exhibiciones “a la medida” de los visitantes, también como Sovereign Hill en Ballarat, Australia. Un sitio diseñado para complementar los conocimientos de los visitantes con la experiencia de trabajar en la producción de oro; siendo éste otro de los aspectos de los nuevos museos, se ajustan y crean simulacros para transmitir la información que no se puede obtener desde otra fuente (Keene, 2005).

    Entonces: ¿Qué es un museo? Es un lugar en donde se crean y mantienen las pruebas que separan a los mitos de las historias reales.

    Daniel Sellek

    Fuentes:

    ICOM. (24 de Agosto de 2007). Estatutos del ICOM. Recuperado el 16 de Septiembre de 2013, de ICOM – The world museum community: http://icom.museum/fileadmin/user_upload/pdf/Statuts/statutes_spa.pdf

    Keene, S. (15 de Agosto de 2005). Can museums survive the postmodern? Obtenido de Archaeology International: http://www.ai-journal.com/article/view/ai.0910

    Olga Ramos, E. S. (30 de Myo de 2007). Normas básicas para la conservación preventiva de los bienes culturales en museos. Obtenido de Fundación ILAM: http://www.ilam.org/ILAMDOC/manual/cncpcmanual_normasbasicas.pdf

  • ¿Qué es cultura?

    Es común escuchar de programas culturales, denunciar prácticas o criticar a personas que parecen incultas. Del mismo modo, cuando no se tiene mucho que decir sobre una persona, se puede decir de alguien que es “culto” y hablar sobre “culturas populares”. Estos usos hacen que las ideas rebote entre el arte, el conocimiento, las artesanías y la agricultura siempre dejando una imagen borrosa sobre el concepto de cultura.

    La palabra cultura inicia su camino como una metáfora agrícola, pero eso es todo lo importante que hay que saber sobre su etimología. Lo primero que hay que saber es que el concepto de cultura no es unívoco; lo que quiere decir que no adquiere el mismo significado en todos los casos. Por consiguiente, hay varias maneras de entender lo que significa cultura.

    El punto de vista evolucionista (Tyler, Spencer, Chaile, White, Steward, Harris) indica que la cultura es “aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la especie humana”. De esta manera separa, de un modo muy simple, a la cultura de la naturaleza. Podría decirse que para el evolucionismo, lo que atañe al campo de la cultura es lo sintético. Una fruta no es cultura, pero se vuelve un elemento cultural si se combina con sal, limón y chile ya que esta combinación no existe por sí misma en la naturaleza.

    Para el culturalismo (Boas, Kroeber, Mead, Benedict, Herskovits) la cultura se explica como las “pautas implícitas y explícitas de y para la conducta, adquiridas y transmitidas mediante símbolos exclusivos del grupo humano y que incluyen su materialización en forma de utensilios (aunque el núcleo principal de las mismas son las ideas tradicionales es decir, obtenidas y seleccionadas históricamente) y los valores que implican”. A diferencia del evolucionismo, éste paradigma se enfoca hacia las razones por las cuales se producen objetos y comunicaciones. Por ejemplo, la cultura se materializa en el tenedor y los palillos chinos, pero éstos no son en sí la cultura sino las tradiciones y costumbres que han llevado a diversos grupos a elegir cada utensilio para el consumo de alimentos.

    El funcionalismo (Durkheim, Malinowski), así llamado porque explica los fenómenos sociales en términos de su funcionalidad a la satisfacción de necesidades, entendiendo a la sociedad como un organismo vivo; ve a la cultura como un instrumento para la satisfacción de las necesidades humanas. De cierta manera, es como un registro de las soluciones encontradas para los problemas que se han ido presentando a lo largo de la existencia humana. Podríamos regresar al ejemplo de los cubiertos de mesa. Cada uno debió iniciar su existencia como la respuesta a la pregunta ¿cómo me llevo el alimento a la boca, sin ensuciarme las manos? Las diferencias en las soluciones se dieron por las condiciones en las que esta interrogante halló respuesta, los diversos materiales y capacidades tecnológicas crearon utensilios diferentes. Éstos a su vez, al haberse popularizado, alteraron el proceso mediante el que se realizaron otras creaciones. Es por esto que las cocinas tradicionales, en las que se usan palillos como cubiertos, raramente requieren de cuchillos en la mesa para ingerir alimentos.

    Dentro del pensamiento estructuralista (Radcliffe-Brown, Levi-Strauss) hay dos conceptos que son útiles para definir la idea de cultura. La estructura como realidad: Que se refiere a una realidad concreta, vida cotidiana que se puede etnografiar, habla de  relaciones entre sus elementos y diferencias de estatus entre sus componentes. La estructura como forma: Se refiere a las abstracciones, sistemas de valores, normas y deberes que rigen las relaciones. Entonces, para los estructuralistas, la cultura es un mensaje que puede ser decodificado dentro del grupo social. Volviendo al tenedor y los palillos. Gracias a la globalización estamos en contacto con símbolos que se van integrando a nuestras culturas creando interesantes mezclas, sin embargo ¿qué haría alguien que no supiera el modo en que comen en Japón si se le entregaran palillos para comer? Estamos suponiendo en este caso a una persona occidental que podría comprender el uso de los cubiertos que le son “tradicionales”, también comprendería la idea de comer con las manos. Entonces, al ver que no tiene cubiertos podría solo pensar dos cosas. La primera es que al mesero se le olvidaron los cubiertos, la segunda, que ese platillo se come con las manos. Nuestro sujeto no ha participado en la tradición de comer con palillos, no es miembro de ese grupo social y no tiene las instrucciones para decodificar el mensaje.

    En la teoría de sistemas (Parsons) la cultura es “un sistema pautado y ordenado de símbolos que son objeto de la orientación de los actores, componentes internalizados del sistema de la personalidad y pautas institucionalizadas del sistema social”. Para entender esta perspectiva hay que tener en cuenta que en un sistema todas las cosas están conformadas por partes que interactúan para cumplir un mismo propósito y dar respuesta a una unidad compleja. Hay una interdependencia entre las partes del sistema, un cambio en uno, afecta a todos. Además, el sistema es un “todo”  y no es posible desarrollar sólo una parte del sistema, por lo que existe un principio holístico. Así, para terminar con el gastado ejemplo de los palillos y los cubiertos, los restaurantes japoneses dentro de mercados occidentales ofrecen normalmente palillos como instrumento para llevarse la comida a la boca, sin embargo, al saber que muchos de los comensales no están acostumbrados, también ofrecen cubiertos occidentales y en ocasiones, un punto medio, palillos arreglados con algún elástico para facilitarle la vida a los que quieran usar instrumentos de otra cultura pero no estén acostumbrados. Estas prácticas de los restauranteros están guiadas por el conocimiento que tienen sobre el mercado en el que se encuentran, además de que saben que en el mercado occidental, los restaurantes asiáticos son percibidos como un elemento exótico domesticado y los palillos son parte de la experiencia. Si el mercado occidental viese a estos establecimientos como simples expendios de comida, nadie ofrecería palillos a los comensales.

    Cada quien puede inclinarse hacia el paradigma que le resulte más conveniente para resolver la problemática en que se encuentre. Esto es posible ya que todos gravitan en torno a la cultura como la transmisión de símbolos y significados creados por los humanos para atender sus necesidades. Lo cual nos deja en claro que todo humano, por el simple hecho de vivir en una comunidad, tiene cultura y aquellos que apoyen la idea de que puede existir alguna persona “inculta” solo demuestran su profunda ignorancia sobre el concepto mismo de cultura.

    Daniel Sellek

  • Los girasoles no siguen al sol

    Las flores de girasol tienen una curiosa propiedad de moverse en dirección al sol durante su etapa de crecimiento. Este fenómeno es conocido como heliotropismo y es una respuesta a la necesidad de la planta de obtener la mayor cantidad posible de luz solar. A medida que la planta crece y madura, las células motoras debajo de las flores dejan de actuar y la posición de las flores se fija hacia el este, a lo largo del día. La creencia popular de que los girasoles siempre siguen al sol es un mito, ya que solo ocurre durante su etapa temprana de desarrollo.

    Este comportamiento ha sido objeto de estudio durante mucho tiempo, y los científicos han descubierto que el heliotropismo de las flores de girasol se produce gracias a una proteína sensible a la luz llamada fototropina. La fototropina se activa cuando las células motoras detectan la presencia de luz solar, lo que provoca que las células se expandan o se contraigan, y la flor se mueva en dirección al sol.

    El girasol es una planta muy popular en todo el mundo y ha sido cultivada durante siglos. Es una fuente importante de alimento y aceite, y es muy apreciada por su belleza y su uso en decoración. La variedad más común de girasol es el Helianthus annuus, que ha sido objeto de numerosos estudios científicos debido a su importancia económica y su singular comportamiento heliotrópico.

    Daniel Sellek

    Fuentes:

    Gerard, John (1597). «Herball, or Generall Historie of Plantes».Archived from the original on 2013-01-12.. London: John Norton. pp. 612–614. Retrieved 2012-08-08. Popular botany book in 17th century England.

    «Many people are under the misconception that the flower heads of the cultivated sunflower (Helianthus annuus) track the sun… Immature flower buds of the sunflower do exhibit solar tracking and on sunny days the buds will track the sun across the sky from east to west… However, as the flower bud matures and blossoms, the stem stiffens and the flower becomes fixed facing the eastward direction.» Hangarter, Roger P. «Solar tracking: sunflower plants».Plants-In-Motion website. Indiana University. Archived from the original on 2012-12-12. Retrieved 22 August 2012.

    Polikarpov, G.G. (1978). «Sunflower’s blooming floscule is a compass». Nature 272: 122. Bibcode:1978Natur.272..122P.doi:10.1038/272122c0.

    A. R. G. Lang and J. E. Begg (1979). «Dinural E-W oscilations of the heads occurred initially but ceased as the flowers opened and anthesis commenced, leaving the heads facing east».Movements of Helianthus annuus Leaves and Heads 16. Journal of Applied Ecology. pp. 299–305. Archived from the original on 2013-04-15.

    «Sunflowers in the blooming stage are not heliotropic anymore. The stem has frozen, typically in an eastward orientation.».Archived from the original on 2013-02-16.

    «When the plant is in the bud stage, it tends to track the movement of the sun across the horizon. Once the flower opens into the radiance of yellow petals, it faces east». National Sunflower Association. Archived from the original on 2013-02-16.